El florista

ALEJANDRO

Ya ha pasado una semana desde la cena, y muchas cosas parecen ser un poco diferentes entre Catalina y yo.

Ella ha estado bastante ocupada con el trabajo, y yo también. He estado dando seguimiento a la evacuación y reubicación de los residentes de Vallecas.

Así que casi no hemos tenido tiempo el uno para el otro. Rara vez siquiera llego a ver su rostro, excepto por las pocas veces que me la cruzo en las escaleras, los breves saludos desde su pasillo por la noche cuando está somnolienta, y un par de encuentros aleatorios más.

Y aunque odio admitirlo, la extraño de verdad.

Carlos y su equipo se dieron cuenta de que iba muy en serio con el seguimiento del proyecto, así que hicieron los arreglos para alojar a los desplazados.

—Por fin —exhalé, entrando al coche que me esperaba—. Pasa por el supermercado. Necesito comprar un par de cosas.

Mi conductor me miró por el retrovisor, pero no dijo nada.

—¿Por qué esa cara? —pregunté, decidiendo que si no iba a decir nada por su cuenta, l
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP