CATALINA
Me desperté sola, lo cual no debería haberme parecido raro porque llevaba meses despertándome sola en esta habitación, la misma cama, el mismo techo, las mismas cortinas, nada había cambiado.
Excepto que todo había cambiado.
Me quedé ahí un momento mirando el techo y pensando en eso, el anillo en mi dedo captando la luz de la mañana, intentando descifrar exactamente qué estaba sintiendo.
Estaba casada, ayer tuve una boda, una boda Montoya de verdad con las flores y los invitados y el v