Mundo ficciónIniciar sesiónRayan tuvo que aguantar las caderas de Leticia sobre las suyas mientras él temblaba. Una capa densa de sudor lo cubrió.
-Estás loca baby- jadeó conteniendo el impulso de moverse hacia arriba. Se relamió los labios, sobre todo donde estaban sus colmillos que pinchaban.
Leticia no le respondió. En cambio, le sonrió coqueta desde encima. Sus ojos están nublados y brillaban. Ahora lo que reinaba en ella era su instinto omega. Y







