En cambio Chris ya tenía armado en su cabeza todo el escenario para al día siguiente pedir a su amada Emma que se casara con él; estaba nervioso no lo podía negar, tenía temor del rechazo por más que sea le llevaba unos cuantos años, pero como muy bien repetían por allí para el amor no hay edad.
Suspiró al pensar en la última vez que vivió en pareja, cuando falleció tempranamente la madre de Charlotte, nunca imaginó volverá tener ilusiones en su corazón, claro en ese tiempo estaba no sólo ar