— ¡Oh mi amor me haces el hombre más feliz del universo, ser el dueño de tu amor era un sueño, ahora lo haces realidad voy ese “sí”; ¡Te amo!— dijo Chris.
Se levantó para tomar el anillo y colocarlo en el dedo de Emma, se arrodilló ante ella quién temblaba de la emoción, era la primera vez que un hombre se inclinaba para jurarle amor y pedirle que fuera su esposa.
Se levantó y la atrajo hacía sí con suavidad depositando un apasionado beso en los labios para sellar aquella naciente relación,