Todos rieron ante el drama que imprimió Nathaniel a su comentario.
— Espero que no se vuelvan unos conejos, mis amigos— dijo Gabriel riendo de buena gana.
Así pasaron una buena velada, disfrutando de la maravillosa noticia, planes y sueños no faltaron en aquella reunión. Todos tenían grandes expectativas al agrandar la familia, serían cuatro los niños que se reunirían a jugar, que irían a la escuela, por supuesto que Jeremiah por ser el mayor lideraría el grupo, mucha risa los acompañó en aqu