Las sesiones de amor físico entre Charlotte y Nathaniel eran intensas, ellos se entregaban con alma mente y cuerpo a dar placer sin restricciones entre ellos, se amaban más allá de este mundo mortal y la felicidad de uno era complacer al otro y ver cómo disfrutaban de las caricias que se daban con todo lo que su corazón dictaba.
Al día siguiente estaban listos para volver al nido y ver revolotear a sus "polluelos" como ellos cariñosamente los mencionan.
Mavis y Joseph sin ninguna novedad que