— De verdad que estoy feliz por ustedes— dijo Charlie.
— Lo sé, lamento quitarte a tu niñera, pero deseo con todo mi corazón que se encargue ahora de cuidar a los nuestros— dijo él bromeando.
Después de ésta pequeña conversación relax, siguió el entrenamiento de ella, Gabriel llamó a la asistente y una vez ella estuvo frente a él le dijo:
— Señorita, no sé si ya sabe que la señora Hastings estará al frente de ésta oficina mientras el esposo recupera la salud por completo, toda la ayuda que el