El día de la revisión de desempeño el cielo amaneció con un gris que parecía imitar el estado de ánimo de Elena. Al llegar a la oficina, Mateo y Laura ya la esperaban cerca de su escritorio, bloqueando sutilmente el paso para evitar que Romina o Valeria se acercaran antes de tiempo.
—Elena, escuchame bien —le susurró Laura, pasándole un café humeante —El jefe interino, el reemplazo de Martina, va a querer quedar bien con la nueva gerencia. Va a intentar buscar cualquier error en tus carpe