Elena regresó a la mesa con el corazón latiéndole en la garganta. La advertencia de Martina sobre la "rubia" todavía le retumbaba en la cabeza, pero cuando sus ojos se posaron en el grupo, el aire se le terminó de escapar.
Había una mujer nueva en la mesa. Estaba sentada junto a un analista del sector de ventas, riendo con una estridencia que resultaba artificial. Tenía el cabello recogido en una coleta tirante y unos ojos que, al detectar la presencia de Elena, se fijaron en ella con una i