11. EL MIEDO Y EL AMOR SON SENTIMIENTOS
—¿Realmente dormiste con él, Hannah? —le pregunto nuevamente, porque quiero aferrarme a que otro hombre no tocó a mi esposa.
Quiero otra respuesta para no enloquecer, una que me devuelva el juicio y calme el mar de emociones que se golpean dentro de mí. No obstante, la respuesta de mi esposa es la misma.
—Sí... —Desvía la mirada, ruborizándose de vergüenza—. Me acosté con otro hombre, Adam.
Aprieto los dientes y mis puños se cierran a cada lado de su cabeza, hasta que mis nudillos crujen. Y de m