El helicóptero me dejo en la finca de los Baker solo un par de horas después de separarme de Antony, pero aún así yo ya tenía el tiempo encima. Así que en cuanto salté a la pista, corrí hacía la gran casa, en medio de campos abiertos y establos.
Me adentré en la propiedad sin anunciarme, y me encontré con mi sorprendido suegro en la estancia. Sus ojos se agrandaron al verme entrar abruptamente en su casa, ruborizada por la breve carrera y con mis dos bebés conmigo.
—¿Hannah?
Asentí rápidamente