Dominic me permitió quedarme con mis bebés varios días en su casa, mientras sus abogados buscaban algún resquicio en el contrato matrimonial que pudieran usar para alcanzar el divorcio. Su equipo legal era amplío y muy experimentado, todos abogados de gran renombre y éxitos; aunque ni eso fue suficiente para encontrar una solución rápida.
Pero, a diferencia de los días anteriores, ahora ya me sentía más segura. La finca era un lugar agradable, con densos bosques que bloqueaban el paso como una