No fui consciente de cuando apagué el televisor y bajé al comedor. Estaba aturdida, perturbada y aún incrédula, aunque la verdad estaba allí. Fría, real y escalofriante. El cuerpo que la policía había hallado en ese congelado lago, no era otro que Sean. Mi ex novio fue a quién sacaron de ese lujoso Bugatti, y aunque todo apuntaba a una muerte intencional, yo sabía que no lo era.
Yo sabía, aún sin conocer cómo paso ni cuando, que Sean no había tirado del gatillo de esa arma, sino que había sido