El hombre se tiró sobre la cama, mirando fijamente el techo durante un largo rato, como si intentara poner en orden sus pensamientos desordenados. Una parte de él se debatía entre si realmente había sido una buena idea decirle a Amelia que aceptara el puesto de directora de marketing en su compañía.
Sabía que no solo sería una gran oportunidad para ella, permitiéndole crecer como profesional y realizar su sueño, sino que también buscaba de alguna manera tenerla más cerca. En el fondo de su ser