Lo que durmió fue demasiado poco, se la pasó dando vueltas en la cama, luego de aquel extraño momento que compartió con Nicolás, pero aun así se las arregló para levantarse temprano en la mañana y acudir al trabajo como si nada hubiera pasado.
Al cruzar la entrada del pasillo que conducía a su oficina, su mirada se encontró con la de Cristian, quien también estaba entrando a su respectivo despacho. Él le sonrió desde la distancia, una sonrisa cargada de complicidad que le hizo ruborizarse.
Inme