Regina estaba ocupada trabajando cuando recibió una llamada de su abogado.
Suspiró.
Esperaba que esta vez sí hubiera buenas noticias, pero algo le decía que era todo lo contrario.
—Señora Stirling. Lamento llamarla así, pero… lo pensé mucho antes de marcarle. Sé bien lo que me dijo la última vez, pero… —Su voz temblaba—. Necesito contarle los detalles de mi último encuentro con el señor Davies. Fue... fue bastante desagradable.
—¿Desagradable? ¿Qué pasó? —preguntó con inquietud. A estas altu