A Regina se le abrieron los ojos con sorpresa al escuchar la explicación de Nicolás.
“Le quedan pocos meses de vida”, repitió en su mente, incrédula, ante la noticia.
No lo podía creer.
Alicia parecía ser una mujer tan joven, tan bonita y llena de vida. Aunque no le agradaba del todo, no deseaba su muerte. Por supuesto que no. No era ese tipo de persona.
—Ella es una persona muy especial para mí —continuó diciendo su esposo. Se notaba que la enfermedad de Alicia le afectaba demasiado—. Estuv