—No quiero que seas una simple amante —le contestó Nicolás con molestia ante su oferta. La sola idea de permitir algo como eso era inaceptable. Alicia merecía más, lo merecía todo.
—Pero, Nicolás, esa mujer nunca va a desaparecer de nuestras vidas. Siempre será una sombra constante —señaló ella con evidente frustración.
—Va a desaparecer. Pronto lo hará, lo prometo —le aseguró él, convencido. Aunque aún no tenía ni la menor idea de cómo conseguiría aquello.
Alicia hizo un puchero bastante inf