Los últimos días había estado viviendo en ese pequeño apartamento que había alquilado cuando se despertó y supo que le habían robado su dinero y no tenía otro lugar a donde ir.
Ahora, de vuelta a quien era y al lugar donde siempre había pertenecido, solamente esperaba una cosa: que esa mujer ya no estuviera en su propiedad y que el personal que había contratado para remodelar su habitación y gran parte de la casa, hubieran cumplido a cabalidad con su pedido.
Eran dos cosas sencillas. No esta