Capítulo 123 Roma
La primera semana de reposo, Ofelia no se levantó de la cama.
No podía hacerlo y no iba a hacer nada que pueda hacerle mal a su bebé.
Porque tenía miedo.
Miedo a perder lo único que sentía suyo en medio de tanto caos que tenía en su matrimonio.
Un miedo silencioso que no gritaba, pero que le apretaba el pecho cada vez que cerraba los ojos.
Se acomodaba de lado, con una mano sobre su vientre apenas redondeado, y le hablaba en voz baja, como si ese pequeño ser pudiera ente