CAPÍTULO 233 La princesa llegó a su cuento
Mientras Franco envolvía la guitarra en una funda suave, Diana revisaba por décima vez el salón del edificio.
El lugar parecía un pequeño palacio.
Había globos en tonos rosa, dorado, lila y celeste formando arcos en la entrada. Las columnas de globos parecían torres de castillo. Del techo colgaban coronas brillantes, estrellas y cintas que se movían apenas con el aire acondicionado.
Diana caminaba de un lado a otro con una lista en la mano, aunque ya