Capítulo 122 Casa Hogar
El despacho estaba en silencio cuando Rodrigo cerró la puerta detrás de ellos.
El sonido seco del cierre quedó flotando en el aire, como si marcara el final de algo que ninguno de los dos sabía cómo seguir.
Lissandro seguía de pie, mirando hacia la ventana como si pudiera encontrar ahí una respuesta que ya sabía que no existía.
Tenía los hombros tensos, la mandíbula apretada y las manos inmóviles a los costados del cuerpo, como si cualquier movimiento pudiera hacerlo