CAPÍTULO 219 Lo que el corazón no soportó
Renata manejó durante horas sin saber realmente hacia dónde iba.
Las lágrimas le impedían ver con claridad.
Cada semáforo en rojo era su vida en ese momento.
El recuerdo de Franco en su sala con esa expresión de decepción la envolvía.
Todo volvía una y otra vez a su cabeza.
La forma en que la había mirado con ese dolor tan grande que, sin querer, le ocasionó.
Aquella pregunta.
¿Me buscaste solo por el ADN?
Le dolía más que cualquier grito.
Porq