CAPÍTULO 220 La llamada que nadie quería recibir
—¡Franco!
Cristian lo sostuvo antes de que golpeara contra el suelo.
El cuerpo de su amigo estaba completamente flojo.
Sin reacción.
Sin fuerza.
El vaso seguía girando sobre las baldosas entre los pedazos de vidrio.
—¡Franco!
Nada.
Cristian apoyó una mano sobre su cuello. Y lo revisó. Estaba vivo.
El pulso estaba acelerado.
Y respiraba mal.
Como si el aire no le alcanzara.
—No me hagas esto... reaccioná, hermano.
Mientras esperaba em