CAPÍTULO 218 El recuerdo que llegó demasiado tarde
La puerta se cerró detrás de Renata con un ruido demasiado frío y silencioso.
Franco permaneció inmóvil en el medio del living.
No intentó detenerla.
Ni siquiera respondió cuando ella le pidió perdón por última vez.
—Decime algo, Franco...
La voz de Renata temblaba.
—Gritame. Enojate. Decime lo que venga a tu mente. Pero no me dejes así.
Él apenas levantó la vista.
La observó durante varios segundos.
Como si estuviera intentando recono