77. Quiero sentirte
Él tomó el dobladillo de la camisa y se la sacó por encima de su cabeza.
Su mano se dirigió al botón de sus jeans, su rostro estaba a solo milímetros de distancia pero él solo la rozó antes de comenzar a arrastrar el pantalón por sus piernas dejándola en ropa interior.
Valerik le dio una mirada larga e intensa hasta que se arrodilló en la cama con una lentitud casi reverencial frente a ella, como si adorarla fuera un ritual sagrado. Sus labios descendieron sobre su abdomen, besando ese vientre