61. Provocadora
—Caíste jodidamente fuerte, Dimitry.
Dimitry lo ignoró mientras que golpeaba el saco de boxeo. Su mandíbula estaba firmemente apretada.
Aún estaba furioso por las palabras de Satarah.
Cuando pensaba que estaba comenzando a entenderla, ella volvía y hacía otra cosa para desencajarlo.
—¿Te la estás llevando para su luna de miel? —la burla chispeante de Valerik ocasionó que Dimitry gruñera dándole un último golpe al saco antes de patearlo tirándolo al suelo.
Porque sí.
Se quería llevar a Satarah