6. Lejos de ella
Debería estar satisfecha por haber llegado a la helada ciudad que la recibía.
Moscú era hermosa.
Pero no era Krasnodar.
Lo había dejado todo atrás básicamente, y como había prometido no se había despedido de Valerik, sin embargo, la mirada de advertencia que Dimitry le dio fue imposible de ignorar. De alguna manera, su hermano sabía lo que estaba pasando entre ella y su mejor amigo y aunque no se lo dijo con las palabras, la contundencia de su voz fue clara mientras se despedían como si él fuer