43. Algo involuntario
ACTUALIDAD:
Satarah entró al baño dejando el bolso sobre el lavabo.
—¿Lo tienes?
—Sí, pero ¿Por qué…?
—Shh.
Satarah se llevó el dedo índice a los labios provocando que Polina se callara abruptamente y la tomó de la muñeca llevándola al cubículo más alejado.
—¿Qué carajos, Tarah? —preguntó mirándola con el ceño fruncido.
—No hables tan alto.
—Está bien, ahora sí me vas a decir ¿Qué está pasando?
—¿Me puedes prestar tu móvil?
—¿Qué le pasó al tuyo? —preguntó mientras sacaba el teléfono de su bols