42. ¿Qué harías si yo...?
Rashel no podía concentrarse en nada después de esa conversación. La forma en la que Dimitry la había mirado… como si pudiera ver más allá de su sonrisa fingida.
En el ensayo de esa tarde, tropezó dos veces, algo que nunca le pasaba. La profesora la miró con desaprobación, pero Rashel apenas escuchó la corrección. Su mente estaba atrapada en un torbellino, la sensación constante de que su cuerpo no era exactamente el mismo.
Cuando terminó la práctica, caminó hasta el vestuario. Abrió la taquilla