36. Vas a delatarme
Vasya escondió el teléfono en el doble fondo de uno de los cajones del armario que había descubierto por casualidad debajo de una pila de lencería que nunca había usado.
Lo cubrió con cuidado y salió de la habitación para buscar un vaso de agua que pudiera controlar su nerviosismo creciente.
"Ni siquiera sé qué es lo que debo comer ahora, estoy embarazada. Dios, ¿Qué comen las embarazada? Sé que no pueden comer todo pero no recuerdo que es lo que no debería comer..."
Su parloteo mental quedó r