35. Lo pesado de un secreto
Con una rapidez desesperada escondió la prueba de embarazo al cesto de basura, cubriéndolo todo con toallas de papel.
—Vasilisa —su voz ronca la llamó del otro lado de la puerta y su corazón comenzó a latir más rápido.
Rápidamente se lavó las manos y la cara,
De repente la puerta se abrió y ella fingió indiferencia cuando clavó sus ojos en él irguiendo su espalda.
Zinoviy llenó el marco con su presencia imponente y sus ojos verdes se clavaron en ella con esa intensidad que la desnudaba sin toc