26. Tu mujer tiene fuego
Un grito ahogado escapó de su garganta cuando su cuerpo perdió el equilibrio.
Su vestido se levantó violentamente con el viento, dejando al descubierto sus muslos pálidos, la curva de sus caderas y el encaje negro que cubría su intimidad. El aire frío le azotó la piel desnuda erizándole el cuerpo.
Un par de manos fuertes la atraparon por la cintura en el último segundo.
Zinoviy.
Él la había sujetado contra su pecho con fuerza, su cuerpo grande y caliente la envolvió por completo ocasionando qu