229. Yo no bailo
DOS HORAS ANTES:
—¿Ahora por qué carajo estamos espiando a Satarah? Deberíamos estar en tu propia despedida de soltero. Pero ¿Por qué íbamos a asistir a ella cuando estás obsesionado con tu esposa? Si hubiera tenido un amigo normal en la escuela no estuviera pasando por esta m****a.
Dimitry apretó la mandíbula sin quitar los ojos de su esposa a través de la cámara que estaba en el auto. Estaba jodidamente preciosa, pero ¿Cuándo jodidamente no lo estaba?
Satarah era su tentación.
La mujer más he