226. Te lo contaré cuando vuelva
—¿Estarás bien?
Su ceño estaba fruncido mientras que la miraba fijamente.
Satarah tenía a uno de los bebés en los brazos alimentándolo mientras que el otro estaba durmiendo en la cuna.
Durante toda esa semana Dimitry no la había dejado sola pero ella sabía que tenía que ocuparse de su trabajo, por eso lo había echado de la habitación.
Ella fingió una sonrisa y asintió con la cabeza.
—Claro que voy a estar bien, además no estaré sola Dim, relájate.
Él gruñó acercándose a ella antes de inc