225. La mejor mamá
Afortunadamente la habitación de la clínica era grande y espaciosa porque de no ser así no hubiera entrado tantas personas.
La primera fue Ava quien como un rayo de sol entró casi corriendo de la mano de su tía.
—Mira Ava, tienes dos hermanitos, ahora estás a cargo —bromeó Rashel acercándose a Satarah quien estaba sobre la cama alimentando a uno de los gemelos mientras que el otro era sostenido por Dimitry quien lo mecía entre sus brazos.
La imagen de su hermano mayor acunando al bebé con tanta