22. ¡¿Dónde está mi bebé?!
Satarah miró horrorizada cómo se desarrollaban los hechos. Vio como Dimitry disparaba con tanta seguridad y se cubría.
Su corazón cada vez latía más deprisa.
Podía haber crecido en la mafia pero como Dimitry había mencionado. Su cara nunca fue vista. Nadie la conocía como la hija ‘’de Alekseev”, porque ella solía escabullirse lejos del caos. Sin embargo, tener un arma en la mano y disparar no era difícil para ella ni le daba miedo.
A lo que temía era a la desventaja clara entre Dimitry y los ho