19. Anhelos secretos
Desde que Valerik salió de su habitación, no pudo dejar de pensar en él, ni siquiera cuando estuvo en compañía, ahora que estaba sola, sentía que su atracción por él crecía más.
—¿Cómo voy a sacármelo de la cabeza?
Valerik la había salvado, había golpeado brutalmente a ese hombre y luego la había traído a casa, eso sin contar el beso que se habían dado en la cocina.
¿Qué hubiera pensado y ella no lo hubiera detenido?
—Probablemente él se hubiera apartado diciéndome que no era posible lo de nosot