17. Nunca tendría una hija como tú
Satarah estaba más que furiosa y que estuviera en un pequeño espacio a solas con Dimitry no ayudaba para nada.
Ellos han sido enemigos desde que tiene memoria. Dimitry siempre había tratado de irritarla y viceversa. Sin embargo, que la trataba como lo estaba haciendo solo hacía que quisiera alejarse de él lo más pronto posible.
Él tampoco estaba mirándola, su mandíbula estaba apretada mientras pensaba en lo último que Satarah le había dicho.
¡Y aunque lo fuera, tú serías el último maldito hombr