13. Él no es un novato
—Cierra todo, no quiero que haya ninguna posibilidad de que Natalya salga lastimada —habló Gian una vez que salieron de la casa.
—¿Ese estúpido quiere joderte en tu propia casa? —gruñó Marco llamando su atención.
No se giró a verlo pero asintió con la cabeza.
—¿No te terminó de contar todo tu informante?
Él le dio una mirada fulminante a Damiano pero éste la ignoró cerrando la casa, poniendo el código de seguridad.
Solo Lya podía abrir desde adentro, por eso no había dejado que nadie se quedara