13. ¿Confías en mí?
Ella sintió que su pecho subía y bajaba con cada respiración acelerada mientras que sus ojos se abrieron con verdadera sorpresa.
“Es él. Después de todo, si estaba aquí.”
Rashel lo había sentido, sabía que esa mirada que la inquietaba solo podía pertenecer a una persona.
—Valerik —susurró con voz queda.
Ella entonces recorrió la escena con sus ojos. Valerik que estaba sentado sobre el pecho inmóvil del tipo que la había atacado, sus manos y nudillos, estaban cubiertos de sangre. Su pecho subía y