Maia caminaba de un lado a otro de la sala, intentando imaginar lo que estaba pasando y preguntándose cómo Tiago había conseguido tanto dinero en tan poco tiempo.
—¿Ocurrió algo? Pareces un poco preocupada. —Théo preguntó, entrando en la sala y viendo a la mujer caminar de un lado a otro.
Ella lo encaró por algunos segundos, pensando en contarle lo que su ex había dicho, pero retrocedió, ya que sabía que aquello no era un asunto que le correspondía a él ni que le importara.
—No, está todo bien.