Era extraño, pero ver a Maia de aquel modo, tan vulnerable, hizo que Théo sintiera que necesitaba protegerla de lo que estaba por venir.
No importaba lo que su exmarido intentara o dijera a su abuelo, era obligación de él arreglarlo. Ya que fue él quien decidió revelar al hombre que estaba casado con Maia. Al principio, fue por la emoción de ver la forma en que Tiago habló con ella o la manera en que la trató. Ahora, nada de eso importaba; lo que había pasado no podía ser cambiado; lo que podía