Nochebuena.
Sentía como si hubiera retrocedido en el tiempo hasta el momento en que nos conocimos, Shayla en mis brazos, donde debería estar, bailando lentamente en nuestra sala, envueltos el uno en el otro como si fuéramos las únicas dos personas del mundo. Antes del accidente, antes de que todo se complicara, cuando nada importaba más que nosotros dos.
La miro a los ojos, incapaz de apartar mi mirada. El amor que siente por mí en sus ojos me deja impotente. Me encanta la forma en que me mira