"Shay". Levanto la vista de mi enorme barriga y miro a mi esposo, que se da la vuelta cuando enciendo la lámpara de noche. "¿Estás bien?", pregunta Cole somnoliento, y yo lo fulmino con la mirada.
"¿Por qué no quiere salir este bebé?". Siseo enfadada, y Cole gime, se apoya sobre su codo y me mira, con los ojos verdes entrecerrados.
"A lo mejor le gusta estar ahí dentro y aún no está listo para salir". Sonríe, me frota la barriga y el bebé se retuerce dentro de mí al sentir a su padre. Mi fecha