Me aclaro la garganta y me alejo de Shayla, sonriendo tímidamente. "¿Tienen idea de la hora que es?", mi padre nos regaña, y apretamos los labios para contener nuestra risa. Me siento como un adolescente al que sus padres atraparon metiendo a una chica a la casa.
"Es el día de Navidad y quiero ver a mi niña", les digo a mis padres mientras tomo la mano de Shayla y la subo por las escaleras.
"Tristan, ella está durmiendo", dice mi madre, y yo recojo a Shayla y me la echo al hombro mientras la l