Mundo ficciónIniciar sesiónEl laboratorio de Reyes a esa hora tenía una quietud diferente a la del resto del cuartel.
No era silencio exactamente. Era la ausencia de los ruidos habituales, las voces, los pasos, el movimiento constante de hombres que tienen órdenes que ejecutar. Ahí abajo solo existía el zumbido de los equipos y el sonido de la respiración de Isabel, que llevaba diez minutos inmovilizada en l







