La molestia de Zoé persistía mientras estaba en su habitación, en la mansión aguirre donde ya vivia, poniendo como excusa su convalecencia.
Compatia espacio con su madre, Camila en ese momento.
La tensión se palpaba en el aire. Camila, al notar la irritación de su hija, decidió abordar el tema.
—Zoé, cariño, sé que algo te preocupa. ¿Quieres hablar de lo que sucedió con Oliver y Victoria?
Zoé soltó un suspiro antes de responder, dejando en claro su frustración.
—¿Por qué Oliver tenía que ir cor