Victoria estaba a punto de empezar a preparar la comida cuando el timbre del apartamento comenzó a sonar de nuevo. Al principio creyó que Oliver había regresado y estaba dispuesta a decirle que la dejara en paz, pero Kate la detuvo colocando su mano en su hombro.
—Yo lo haré por ti… —Kate había podido leer la idea implícita en el suspiro de su amiga. Victoria asintió agradecida y dejó ir a su amiga.
Unos segundos después, Kate regresó. Victoria creyó que eso había sido muy sencillo, cuando notó